Logros que se cristalizan cuando confiamos en ellos…..

noviembre 8, 2016admin¿Sabías que?, Actividades, NoticiasComentarios desactivados en Logros que se cristalizan cuando confiamos en ellos…..

Una vez mas se comprueba que la tenacidad y el apoyo Familiar es la piedra angular de cualquier sociedad, hoy queremos resaltar logros que se cristalizan cuando confiamos en ellos, la joven Ayamahir Rodriguez es una muestra del trabajo duro y constante de su familia, la Fundacion Caminemos Juntos exhorta a mas familias panameñas, que aspiren en mirar con luces largas la potencialidad de sus hijos(sin importar la condición de discapacidad), construyendo un porvenir mas prospero, permitiendo que sean los actores de su destino, propiciando los espacios y oportunidades que permitan el mayor grado de autonomia y vida independiente posible, logrando así, una sociedad mas justa, donde lo primero sea la condición de persona de todos sus integrantes.

De igual forma felicitamos a la franquicia Subway, por la oportunidad laboral que le brindo a la joven Ayamahir, viendo en ella sus potencialidades como una colaboradora que impulsara el desarrollo de tan prestigiosa franquicia en Panamá.

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Fuente: Trabajando.Con.Las.Familias/Trabajando.Con.Las.Familias.htm

Fernando Fantova Azkoaga

Un camino a recorrer

Si el nacimiento de un hijo trastoca el equilibrio existente en el sistema familiar y requiere del proceso hasta alcanzar un nuevo equilibrio, en el caso de la persona con discapacidad la ruptura del equilibrio es – probablemente- mayor y por lo tanto más costoso -en principio- alcanzar ese equilibrio deseado. Pensamos que se ha llegado a ese equilibrio cuando la familia tiene una relación fluida y satisfactoria con su entorno y cuando cada uno de sus miembros obtiene una razonable respuesta a sus necesidades (incluyendo el miembro con discapacidad). En este proceso una palabra clave es la de aceptación. La familia conoce a la persona con discapacidad y la acepta en su seno con sus peculiaridades. Para ello, probablemente, la familia tendrá que ir reconstruyendo su mundo de sentido, para dar significado y valor a un acontecimiento y una presencia al que el entorno sociocultural normalmente no se lo da. También será necesario aprender a relacionarse y comunicarse con el familiar con discapacidad (lo cual querrá decir algo distinto en el caso de una persona con hipoacusia, retraso mental grave o autismo, por poner tres ejemplos). Para ello, padres y familiares tendrán que reaprender lenguajes olvidados o aprender o construir otros nuevos. En otras ocasiones habrá que aprender a manejar otro tipo de recursos: materiales, sociales. Recursos que, en muchas ocasiones, se desconocían por completo o se consideraban como de otro mundo.

 

El horizonte de la independencia

Sin embargo aunque la aceptación es la base, se propone aspirar a más. Aspirar a que la familia sea un entorno que potencie las capacidades de la persona con discapacidad y que le apoye en el proceso de integración social. Es fundamental que la familia sea consciente de que las dificultades de la persona con discapacidad no son un dato inmutable, sino que se pueden incrementar o reducir y que para ello la familia es fundamental. Para que la familia sea un entorno positivo para la persona con discapacidad no hace falta nada que vaya contra la espontaneidad de la relación, aunque en ocasiones vendrá bien el consejo de otros padres o especialistas para hacer las cosas mejor. Por otra parte la familia puede correr una serie de riesgos a la hora de afrontar la relación con la persona con discapacidad: que se haga más cargo un padre que el otro, que los otros hermanos se sientan desatendidos, que los hermanos lleguen a hacer de pseudo-padres, que la familia se cierre a la relación social, etc. Creemos que le proceso de la familia ha de ser en conjunto lo más parecido posible al proceso de cualquier otra familia. Y creemos que también se ha de preparar para la posible independización de la persona con discapacidad. Muchas veces más que aceptar e integrar a la persona con discapacidad cuesta a las familias el dejarlas volar en la medida de sus posibilidades y también – en su caso – el posibilitar su independencia.